Somos una rama de la Orden Franciscana dedicada a la evangelización, el servicio pastoral en parroquias y la ayuda a los más necesitados, con una espiritualidad marcada por la pobreza, la fraternidad y la vida contemplativa.
Presentes desde mediados del siglo XX (1951) en ciudades como Ibarra, Quito y Guayaquil, enfocándonos en áreas marginadas y la formación.